Un ícono que se renueva

Honda Argentina lanzó la quinta generación de su emblemática CRV. Cuenta un nuevo motor turbo de 190 CV, mayor espacio interior y completos equipamientos de confort y seguridad, pero tendrá que ganarse su lugar en un segmento plagado de grandes opciones.

Por Gonzalo Di Gregorio

Durante el primer día de actividades de ExpoAgro, la feria agroindustrial a cielo abierto que cada vez atrae a más automotrices, Honda lanzó la quinta evolución de su SUV más icónica, la CR-V.
Luego de una introducción breve en el stand de la marca brindada por Martín De Gaetani (gerente de relaciones institucionales), fue Jorge Fernández, vicepresidente de Honda Motor Argentina; quien expuso los objetivos que la compañía busca alcanzar este año. Por un lado, la terminal radicada en Campana se propuso superar la producción de 160.000 motos, ambición que será posible alcanzar incrementando la exportación. Y por otro, la segunda gran meta del 2018 será reforzar el portfolio de su oferta de coches, propósito que comenzó a cumplirse con la puesta en venta de la CR-V y que continuará con el arribo del restyling del Fit.

Exterior
Con el discurso de Esteban Vessuri, gerente senior de la división autos, comenzaron a llegar los detalles de la renovada SUV del Segmento C, que vendrá importada desde los Estados Unidos. La planta de Ohio será ahora la responsable de abastecer a nuestro mercado, ya que la versión anterior se fabricaba en México y evitaba el pago del arancel aduanero del 35%.
Con el objetivo de ofrecer un mayor espacio interior, este producto creció en todas sus dimensiones. Mide 4.587 milímetros de largo (+5,8 mm.), 1.854 mm. de ancho (+35 mm.) y 1.689 mm. de alto (+35 mm.). Además, su distancia entre ejes (factor clave para brindar una buena habitabilidad) aumentó 40 mm. para llegar a los 2.659 mm., y su despeje al piso también se incrementó; característica que, según los directivos, refuerza su formato de SUV.
En cuanto a su diseño, los trazos de la New CR-V adoptan la última identidad visual de la firma y la muestran más robusta, aunque siempre respetando la herencia de los modelos anteriores. Sus faros traseros son el mejor ejemplo, que a pesar de incorporar nuevas líneas horizontales por debajo de la luneta, siguen manteniendo su característica disposición vertical.
En su frontal destacan un pilar A más fino, su parrilla cromada, las ópticas Full Led y las dos prominentes nervaduras sobre el capot, que no solo responderían a cuestiones estéticas y aerodinámicas, ya que también contribuirían a indicarle al conductor dónde están los extremos del coche para facilitarle las maniobras de estacionamiento. Todo este conjunto se alinea al concepto de Solid Wing Face de Honda, inspirado en el ala dorada que identifica a sus vehículos de dos ruedas.Motor y transmisión
El impulsor es una de las principales novedades de esta generación, ya que por primera vez en su existencia la CR-V se asocia a un motor turboalimentado. Se trata de un 1.5 i-VTEC de cuatro cilindros, con block de aleación de aluminio, inyección directa y control de sincronización de válvulas que eroga 190 CV a 5.600 vueltas y un torque de 24,47 kgf.m entre las 2.000 y 5.000 R.P.M. Su transmisión es una automática CVT que en modo manual simula siete cambios (los cuales pueden seleccionarse con levas al volante) y su tracción es la clásica Real Time AWD, que reparte la potencia de forma variable entre los ejes (los porcentajes pueden exhibirse en tiempo real en el LCD del tablero). Su suspensión trasera es independiente, del tipo Multi-link.

Interior y equipamiento
Aquí también se aprecia otro salto. Las plazas traseras ganaron 50 mm. y se hizo énfasis en la modularidad, ya que estas pueden rebatirse y conformar un piso plano junto al baúl, que es de 646 litros. Tanto en los paneles de sus puertas como en su plancha de instrumentos,  la CR-V ostenta terminaciones con detalles en símil madera que combinan muy bien con el tapizado de cuero. Su pantalla multimedia de 7” es de forma trapezoidal e incluye navegador satelital como la posibilidad de conectarse a través de Apple CarPlay, Android Auto, Bluetooth o USB. El listado se completa con Head-up display, techo solar eléctrico, climatizador automático bi-zona, acceso inteligente sin llave con encendido remoto, botón de arranque, portón trasero eléctrico con altura programable y apertura manos libres, cámara de estacionamiento con sensores traseros,  regulación eléctrica y ajuste lumbar para el asiento del conductor, espejos con pliegue eléctrico, entre otras características.Seguridad
Dentro de este apartado, la marca hizo particular hincapié en destacar la inclusión del Driver Attention Level: un sistema que controla el nivel de atención y el cansancio del conductor a partir del uso de la dirección y que envía alertas, a través del tablero digital y de vibraciones en el volante, en el caso de detectar signos de fatiga. Otro ítem resaltado por los ejecutivos fue el Honda Lane Watch, una cámara incluida en el retrovisor del acompañante que, cada vez que activamos el guiño para girar a la derecha, proyecta en la pantalla central el famoso punto ciego del espejo. Pero más allá de estas ayudas, el equipamiento incluye seis airbags (frontales, laterales y de cortina), control de estabilidad y tracción, asistencia al arranque en pendiente, frenos a disco en las cuatro ruedas con ABS y EBD, anclajes ISOFIX y LATCH de retención infantil, luces diurnas de LED (DRL) y más.

Rivales y precio
Sus competidoras más directas serán las SUVs del segmento C de cinco plazas, es decir, la Peugeot 3008, la Hyundai Tucson, la KIA Sportage y la Compass de Jeep, única proveniente del Mercosur (Brasil). La alternativa de Honda, que supo ser líder indiscutida en esta porción del mercado, no la tendrá fácil ya que se ofrecerá en una única versión: EXT AWD Automática, por la suma de USD 57.200.

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