Test Chery Arrizo 5: una apuesta racional

Por Gonzalo Di Gregorio

Presentado a fines del pasado año, el Arrizo 5 vino a renovar la gama de Chery en el Segmento C y es el reemplazante natural del Skin, el modelo lanzado en 2012 que tuvo un discreto desempeño en ventas. A pesar de que estaba diseñado por la célebre pluma del estudio Pininfarina, aquel vehículo (que se ofreció en versiones hatchback y sedán) nunca terminó de convencer al público y pasó desapercibido entre otros modelos más exitosos de la primera etapa de la marca en Argentina.

Sin embargo, hoy la historia es otra. El nuevo sedán entra por los ojos y se hace todavía más interesante por su posicionamiento en precios, en un mercado que poco a poco comienza a perder sus prejuicios sobre los autos chinos.

Diseño
El salto con respecto a su antecesor es grande. Y no debido a que el anterior nos haya disgustado, sino porque el aspecto exterior es uno de los puntos fuertes del flamante modelo.

Sus líneas transmiten dinamismo, y su reducida superficie vidriada; que no dificulta la visión y está delimitada por una línea de cintura ascedente, le otorga deportividad a la silueta. Las cuatro sutiles nervaduras que se encuentran en el capot, refuerzan esta característica. Desde alguna perspectiva este Arrizo 5 puede recordarnos al Focus o al Cerato, pero elementos como la terminación de la parrilla o los faros delanteros (que se integran al frontal mediante un ribete cromado y presentan una composición muy cuidada) completan un trabajo muy bien resuelto.

Sus espejos incluyen luz de giro y sus llantas de 16” con múltiples rayos realzan sus trazos, aunque las 17” de la versión manual le calzan todavía mejor. En el clásico lugar de los antinieblas, en este caso encontramos a las tiras de leds que funcionan como DRL (luces diurnas).

En resumen, se trata de un diseño cuidado y atractivo que en ningún momento pierde la sobriedad. Mide 4.532 milímetros de largo, 1.814 mm. de ancho y 1.487 mm. de alto.

Interior / Equipamiento
Por dentro, la percepción de calidad es alta y las primeras impresiones son muy favorables. A pesar de contar con plásticos duros, la terminación de su plancha de intrumentos transmite buenas sensaciones, aunque sus acabados no sean los mejores del segmento.

El diseño del torpedo central nos pareció moderno y alineado a sus rasgos exteriores, a pesar de que no resalta por ser muy creativo y de que se encuentran en él varias tapas ciegas. El botón de encendido, por ejemplo, es exclusivo de la versión Luxury manual (la más equipada).

En su parte superior y entre dos toberas cromadas se aloja la pantalla táctil multimedia de 7”, cuyo uso es muy intuitivo ya que posee una interfaz simple y efectiva. Ésta también puede operarse desde los comandos satelitales o sus botones inferiores, y cuenta con Bluetooth/USB/Ipod/SD/Aux y conexión a cuatro parlantes. En días de mucho sol, y sobre todo si se circula con el techo eléctrico abierto, se pone de manifiesto que un poco más de brillo contribuiría a una mejor lectura de su LCD. Pero si además aprietan las altas temperaturas, los más calurosos también notarán que la potencia del aire acondicionado no los dejará del todo conformes.

El tablero es de dos relojes con agujas y fácil interpretación. Tanto el velocímetro como el tacómetro están enmarcados por formas de buen gusto en cada uno de los extremos, mientras que en el centro se encuentra el display naranja que nos indica la temperatura, el nivel de combustible, la marcha o el modo en el que avanzamos y la apertura de alguna puerta, entre otros datos.

Las butacas delanteras son de lo mejor de este Chery, tanto estética como funcionalmente. Esto se debe a que otorgan una gran sujeción lateral, son regulables en altura y están tapizadas con cuero perforado y costuras en rojo que hacen juego con las del volante; que es de buenas dimensiones y tacto agradable. A pesar de que el vehículo está lejos de ser deportivo, este detalle de cierto estilo “racing” le sienta muy bien.

En cuanto al espacio interior, este tricuerpo es amplio en todos los sentidos. En las plazas traseras la habitabilidad es destacable: una persona de 1,80 metros no precisará de la generosidad de los pasajeros delanteros para que sus rodillas no rocen con los asientos. Asimismo, tampoco tendrá problemas con la distancia al techo ya que sobrarán varios centímetros. Si se invita a un quinto pasajero, este también viajará con espacio aunque tendrá que lidiar con el guardaobjetos situado detrás de la selectora y con un respaldo que, lógicamente, no será el más confortable.

El baúl es de 430 litros y es apto para irse de vacaciones totalmente cargados (una pasión casi tan argentina como el mate o el fernet con coca). Además, su boca de carga es óptima y la apertura de su tapa sorprende por el ángulo que alcanza (supera los 90° grados). Por debajo de su alfombra se oculta la rueda de auxilio, que lamentablemente es temporal.

Por último, cabe destacar que este asiático también incluye cámara y sensores traseros de estacionamiento, cierre automático en rodaje, espejos eléctricos, faros regulables en altura, sistema Follow me home y levantavidrios en las cuatro puertas (con one touch).

Motor
En el tránsito, sus 115 CV (entregados a las 6.150 RPM) lo mueven con la agilidad necesaria y son rendidores, pero no esperes que este Acteco 1.5 DVVT te hunda contra el asiento. Si bien es elástico, su potencia se siente con notoriedad desde las 4.000 vueltas y de bien abajo no resalta por su aceleración. En parte esto también se debe al funcionamiento de la caja automática CVT, que como toda transmisión “continuamente variable” es muy suave y confortable por no pasar cambios, pero genera cierto delay desde bajas velocidades. Al pisar el pedal derecho para aumentar el ritmo, por un momento se sentirá que las vueltas del motor suben sin que el auto se entere. Y recién un instante después, cuando las revoluciones alcancen un régimen alto, se sentirá el empujón de la aceleración.

Si activamos el modo Eco con el botón ubicado junto a la selectora, las reacciones se tornarán todavía más progresivas a cambio de reducir el consumo de combustible. Si elegimos la opción manual, la CVT simulará tener siete marchas que podremos seleccionar de forma secuencial con la palanca, aunque no nos permitirá pasarnos de vueltas por estirar un cambio en exceso o hacer un rebaje exagerado. Por último, si elegimos la L (de Low o “baja”), el vehículo aparentará tener una reductora y no superará los 40 km/h para mantener una relación útil para trepar alguna cuesta empinada.

Seguridad
Su equipamiento en este apartado es regular. Esta versión cuenta con airbags frontales, ABS con EBD (distribución de la fuerza de frenado) y EBA (asistencia al frenado de emergencia), ganchos de retención infantil ISOFIX, control de tracción y ESP desconectable.

En los crash tests realizados en 2015 por la C-NCAP, la institución encargada de evaluar la seguridad estructural de los autos en el gigante asiático, una versión similar de este sedán logró la máxima calificación de cinco estrellas.

Manejo
El hábitat natural del Arrizo 5 es la ciudad. El confort de marcha en zonas urbanas es notable, y a esto contribuyen sus suspensiones blandas y el generoso perfil de sus cubiertas. Las imperfecciones de la calzada apenas se transmiten al habitáculo, y el tren delantero entrega tal sensación de robustez que invita a no realizar maniobras de último momento para esquivar irregularidades.

Sobre caminos rurales de tierra (como el de acceso a Expoagro, por ejemplo) también se mueve con una soltura envidiable. Aquí, como en tantas otras situaciones, se ponen de manifiesto los beneficios de su suspensión trasera Multilink (multibrazo).

Pero al placer que otorga su andar citadino también colabora su dirección. Aunque se torna más pesada cuando alcanzamos mayores velocidades, es bien liviana a la hora de doblar en una esquina o realizar giros para estacionar, siempre guiándonos por la cámara de retroceso y los sensores traseros que nos ayudan a embocar a este Chery entre columnas o una fila de autos.

En ruta se muestra como un tricuerpo muy confortable para hacer largas distancias y devorar kilómetros en línea recta. El control de velocidad de crucero, que se opera desde los mandos derechos del volante, permite relajar las piernas y no tener que acelerar constamente. Y su gran apoyabrazos central posibilita hacer lo propio con el brazo derecho. A 120 km/h el motor gira en el orden de las 2.600 vueltas, por lo que si no se abusa del pie derecho este compacto no vaciará de un trago su tanque de 48 litros, aunque tampoco destacará por una óptima autonomía.

Sus frenos (a disco en las cuatro ruedas) presentan una progresividad muy interesante. La primera parte del recorrido del pedal no es tan reactiva, y esto provoca que no tengamos que regular incómodamente la presión que ejercemos sobre él en las frenadas más habituales, que son aquellas que nos detienen en un semáforo en rojo o nos permiten bajar la velocidad ante un coche más lento. Sin embargo, si se precisa una parada más brusca, la mordida de las pastillas al superar el primer cuarto del pedal es agresiva y frena al auto con buena intensidad.

En el único momento que este Chery muestra un poco de disgusto es a la hora de doblar exigidamente. No es que se trate de un coche inestable, pero aquella suavidad que ponderamos para andar en ciudad puede provocar ciertos rolidos que no transmiten el aplomo de vehículos más duros. En definitiva, este no es un vehículo que disfrute de los cambios repentinos de dirección ni de los ajustes de trayectoria, pero nadie debería juzgarlo por no entregar las sensaciones de un deportivo. Que las costuras del volante y los asientos no te confundan.

Por último, cabe resaltar que la insonorización es correcta gracias a poseer doble burlete y que en ningún momento de la prueba se apreciaron ruidos provenientes de encastres.

Conclusión
Por precios y configuraciones de equipamiento, el Chery Arrizo 5 es una propuesta que viene a ubicarse en el medio de dos segmentos. Si bien posee las dimensiones, la habitabilidad, el baúl y el confort de marcha de un vehículo del segmento superior, por su posicionamiento intenta también robarle ventas a los sedanes chicos (B).

Será una gran alternativa para aquellos que busquen la mayor comodidad de un Segmento C pero cuenten con un presupuesto limitado. Por tal motivo es que su variante más accesible (1.5 Confort MT, por $ 368.259) puede resultar ser la de compra más lógica, aunque este Luxury CVT llamará la atención de aquellos que busquen espacio y una caja automática de primer nivel por precios económicos.

Precios
El Chery Arrizo 5 1.5 Luxury CVT se comercializa por $428.873.
Chery Arrizo 5 1.5 Confort MT: $368.259
Chery Arrizo 5 1.5 Luxury MT: $440.310

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