Herencia aventurera

 

Defender, Range Rover, Discovery y Freelander. Cualquier fanático del off road que se precie de serlo debe conocer el histórico portfolio de Land Rover, la tradicional casa británica de todoterrenos que surgió a partir del Series 1 (el primer Defender): el 4×4 desarrollado por Rover (su marca madre, hoy desaparecida) que tomaba al Jeep Willys como inspiración.

Aunque por estos días su oferta se encuentra en proceso de renovación y existen numerosas variantes que portan el título Range Rover, dicha firma siempre se caracterizó por conservar las denominaciones de sus modelos y por producir verdaderas evoluciones de sus vehículos, que mantienen cierta coherencia estética con sus versiones anteriores.

El último lanzamiento de este sello en el país no es una excepción. La tercera generación del tradicional Discovery nacido hace 27 años, se presentó a mediados del pasado mes en la pista 4×4 de Arawak (Los Cardales, partido de Exaltación de la Cruz), con la promesa de continuar ofreciendo un destacable comportamiento fuera de pista a partir de una serie de asistencias específicas, la incorporación de una reductora y la adopción de respetables ángulos de ataque y salida que se combinan con una capacidad de vadeo de 900 milímetros.

Diseño y arquitectura

Si bien es cierto que esta evolución es la que exhibe el salto más rupturista con respecto a los trazos del modelo original, la interpretación vigente conserva el particular escalón superior. Aunque luce más discreto que en los bocetos previos, éste continúa siendo funcional ya que aumenta la distancia al techo de los ocupantes de las plazas posteriores (cuenta con siete asientos). Del mismo modo, aunque la estética de este SUV se alinea a la identidad visual de los últimos Land Rover y se acerca notoriamente a las formas redondeadas de los Range Rover, el Discovery presenta un portón trasero asimétrico en su diseño que rememora a los anteriores, aunque no incluya la clásica luneta irregular. Sus contenidas extensiones miden 4.970 mm. de largo, 2.220 mm. de ancho y 1.888 mm. de alto.

Por otro lado, Ditecar (importador de Volvo, Jaguar y Land Rover) también informó que el conjunto perdió 480 kilos con respecto a su antecesor, ya que ahora se basa en un monocasco conformado con un 85% de aluminio.

Tecnología aplicada

Dentro de este subtítulo se puede diferenciar a su equipamiento más innovador en dos claros grupos. El primero de ellos abarca a las ayudas de conducción e incluye al All Terrain Progress Control, un sistema perfeccionado para el off road que adapta la tracción a las condiciones de cada superficie y puede mantener una velocidad seleccionada por el piloto para que este se concentre en el volante y los obstáculos, sin la necesidad de accionar los pedales. De igual manera, este Land Rover incorpora Advanced Tow Assist: un programa automatizado para las maniobras en reversa con remolques, que conduce la dirección en función del rumbo elegido para la carga. Se trata de un diferencial que será muy útil para una gran cantidad de usuarios, ya que su planta impulsora puede tirar tráileres de hasta 3.500 kilos.

El segundo conjunto está relacionado a la versatilidad. Este utilitario deportivo puede brindar hasta 2.500 litros de volumen con el abatimiento de sus cinco butacas posteriores, que pueden plegarse desde la pantalla o con un smartphone. Asimismo, este vehículo incorpora una pulsera impermeable que permite abrirlo y cerrarlo. La misma ha sido pensada para aquellos deportistas que realizan actividades al aire libre y no pueden cargar consigo la llave tradicional por la naturaleza de sus ejercicios.

Además, como otro guiño a su historia, este SUV contiene una bandeja en el baúl que sirve para sujetar la carga cuando está elevada y funciona como banco tras descender, emulando a aquellos portones que se abrían en dos partes o a la compuerta de caja de una pick up.

Versiones y mecánicas

Se comercializa con dos niveles de equipamiento y un dúo de motorizaciones, que generan tres alternativas. Ambos impulsores disponen de seis cilindros ubicados en V, sistema Start & Stop y se integran a una transmisión automática de ocho cambios con alta y baja. La opción turbodiésel puede asociarse con las terminaciones SE o HSE, y entrega 258 CV a 3.750 vueltas y 600 Nm. desde las 1.750 RPM. El propulsor naftero, en cambio, se limita exclusivamente al acabado tope de gama (HSE). A partir de un supercargador, éste eroga 340 CV a 6.500 revoluciones y 450 Nm. de cupla a partir de las 3.500.

El listado de elementos de seguridad, al igual que la suspensión neumática regulable, es común para todo el catálogo y está compuesto por airbags frontales y de cortina (delanteros y traseros), Control de tracción (ASR), Control de estabilidad (ESP), Asistencia al arranque en pendientes, Control de descenso y frenos a disco en las cuatro ruedas con ABS y AFU, entre otros.

Por último, dentro del confort de la configuración full destacan el tapizado de cuero, los asientos delanteros eléctricos y calefaccionados, el climatizador tri-zona, el portón eléctrico, el instrumental digital, el sistema multimedia táctil de 10” con navegador y sonido con 14 parlantes, las llantas de 20” y el doble techo panorámico.

Precios

Land Rover Discovery SE TDV6 US$149.900
Land Rover Discovery HSE TDV6 US$164.900
Land Rover Discovery HSE Si6 US$169.900

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